avatar-totoro-agencia-comunicacio-mitjans-marketing
22114
wp-singular,post-template-default,single,single-post,postid-22114,single-format-standard,wp-theme-stockholm,wp-child-theme-stockholm-child,stockholm-core-1.1,select-child-theme-ver-1.1,select-theme-ver-5.1.8,ajax_fade,page_not_loaded,side_area_over_content,wpb-js-composer js-comp-ver-9.0.1,vc_responsive
Title Image

Día Internacional de la Mujer Trabajadora

Día Internacional de la Mujer Trabajadora

Mañana es 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, y yo soy mujer y soy trabajadora, así que qué mejor que escribir un breve post en honor a mi colectivo.

El pasado domingo, vi el programa «El Objetivo» de La Sexta, que presenta la popular Ana Pastor. No soy muy fan de esta periodista, por cómo atosiga a los entrevistados (¡a todos!), pero reconozco que tiene una fuerte capacidad crítica y hace preguntas que pocos se atreverían a hacer. El programa se titulaba «¿Tienen las mujeres y hombres las mismas posibilidades?» y en él participaban representantes políticas mujeres de todos los partidos, en una mesa redonda en forma de debate.

No pude ver el programa entero, pero sí algunas de las reflexiones, y no he dejado de darle vueltas.

Yo siempre había dicho que no me consideraba feminista; aunque de forma poco concreta, en mi pensamiento y en público he procurado defender siempre la igualdad entre hombres y mujeres, pero no me he definido nunca como «feminista» ni me gusta la palabra como leitmotiv. Aunque pensándolo bien, ¿qué significa exactamente ser feminista? ¿Ser feminista es de izquierdas o de derechas o no es de nada? ¿Femen es feminismo? ¿Se puede ser feminista y tener muchos hijos y querer dejar de trabajar para cuidarlos?

Las respuestas a todas estas preguntas sólo pueden formularse en el marco de un debate larguísimo y lleno de matices y con la necesidad de algún historiador experto que pueda explicar cómo ha vivido la mujer a lo largo de la historia.

Pero si dejo de lado la teoría y no pienso en si soy feminista o no, tengo la clara convicción de que si los hombres y las mujeres tuvieran las mismas bajas de pa-ma-ternidad, «otro gallo cantaría». Y no me refiero sólo al terreno profesional; toda la cuestión del machismo y las desigualdades entre hombres y mujeres afecta a muchos ámbitos de la vida …

En el mundo moderno (hablo de nosotros, Occidente), la mujer -poco a poco y con mucho esfuerzo- ha conseguido demostrar que los hombres y las mujeres tienen las mismas capacidades y que casi todas las diferencias de roles son simplemente cuestión de tradiciones y costumbres. En este escenario, la verdadera igualdad de condiciones y oportunidades sería más fácil y rápida de conseguir si los hombres y las mujeres cuidaran a los recién nacidos los mismos días; primero uno y después el otro. Y con ello, la conciliación. Horarios que permitan tener una carrera profesional provechosa y una vida personal con tiempo, pero tanto para hombres como para mujeres. Y a pesar de que no todas las mujeres ni todos los hombres quieran tener hijos (¡por supuesto que no!), la gran diferencia de todo (para mí) comienza aquí.

Panel de configuración

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en el navegador y realiza funciones tales como reconocer cuando vuelvas a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles. Consultar el menú lateral izquierdo para decidir qué cookies permites que instalamos.

Consulta nuestra Política de Cookies completa